Consejos de Crianza del Labrador Retriever

Primer día en casa

Tu cachorro de Labrador Retriever comienza su nueva vida. Su madre y hermanos han sido su manada y ahora entra a formar parte de su nueva manada. El desapego de la familia canina es un duro trance que genera en el animal inseguridad y estrés. Nosotros hemos trabajado para que afronte esta situación con buena actitud y para que se adapte a ella lo antes posible. Con ese fin hemos establecido un programa de socialización temprana que se basa en presentar de forma paulatina a los cachorros a distintas situaciones ambientales y de manipulación, por ejemplo ir en coche.

El primer viaje en coche debe realizarse en los pies del copiloto. Si acude a recogerlo una sola persona, el animal debe ir en un transportín, nunca suelto, aunque el maletero esté preparado para ello, ya que iría moviéndose de un lado a otro, podría marearse y vomitar.

Al llegar a casa debemos dejar nuestro cachorro de Labrador Retriever en el suelo para que descubra su entorno. Puede que se muestre tímido y asustado, pero no hay que consolarlo, porque así sólo potenciaríamos una conducta miedosa e insegura. Hay que animarlo y estimularlo mediante palmadas y un tono de voz agradable para que explore la casa, dejándole curiosear todo, pero siempre vigilando. En algún momento hará su primer “pis”, probablemente en un lugar no permitido, pero no debemos castigarlo, en especial durante las primeras veinticuatro horas.

Es muy habitual y, sobre todo si hay niños en casa, coger al cachorro de labrador para desplazarlo. A esta edad temprana son muy vulnerables y una caída podría generarles un problema físico y psíquico. La forma correcta de cogerlos es, con una mano debajo del pecho, y la otra entre sus patas posteriores. Nunca debemos coger y levantar un cachorro agarrándolo de sus patas delanteras.

La primera noche deberá permanecer en el lugar que previamente hayáis dispuesto. Debe ser un lugar seguro (sin objetos ni productos que puedan dañarlo si los ingiere) y con un suelo fácil de limpiar. En dicho lugar tendrá su cama-toalla-manta, agua para beber y algún juguete para morder.

Nuestra recomendación es que el cachorro de Labrador Retriever duerma en una jaula o transportín, que es un lugar excelente por varios motivos. Primero, le va a gustar porque hace el efecto de “madriguera” y esto es una conducta natural para él. Por otro lado, se puede trasladar a cualquier sitio y así las primeras noches puede permanecer en el dormitorio, donde el animal estará tranquilo,  no se sentirá solo, no habrá gemidos ni ladridos y, cuando sea oportuno, se ubicará en el lugar elegido para que duerma. Y, por último, aunque este tema lo abordaremos con mayor detenimiento posteriormente, la jaula es una herramienta muy importante para la futura educación del cachorro, como por ejemplo, para enseñarle los hábitos de eliminación y para evitar que destruya y rompa objetos.

Alimentación del cachorro de Labrador Retriever

Debe tomar un pienso de alta calidad adecuado a su edad, en este caso pienso de cachorros. Hasta los seis  meses comerá tres raciones diarias (desayuno-comida-cena).
A partir de esta edad pasamos a dos raciones (desayuno-cena), hasta el año. De aquí en adelante, nuestra recomendación es que siga con esta pauta durante toda su vida. Algunos cachorros de Labrador  tienen tendencia a tragar sin masticar y por tanto a atragantarse y regurgitar la comida. Para que esto no ocurra podemos dividir cada toma en dos.

Cantidades
En los sacos de alimentación de nuestro nuevo compañero viene una tabla con las cantidades recomendadas por el fabricante que a nuestro juicio son orientativas, pero debemos hacernos verdaderos expertos en  la cantidad exacta que debemos darle, ya que cada individuo tiene unas necesidades energéticas particulares. Para esto es importante que contemos con el asesoramiento de nuestro veterinario, criador y expertos en perros, que nos ayudarán a conseguir que nuestro cachorro esté en su peso ideal: ni gordo ni delgado. Es importante ser consciente de lo malo que es para sus articulaciones que esté gordo durante la fase de crecimiento, ya que puede producirle displasia de cadera y/o codos. Igualmente es malo que esté delgado, pues una mala nutrición también tiene consecuencias negativas para su desarrollo.

Salud del cachorro de Labrador Retriever

Vacunación
El protocolo de vacunación que utilizamos es el siguiente: a la séptima semana de edad del cachorro de labrador (puppy), en la novena  (tetravalente)  y en la decimotercera (tetravalente).
Lo normal es entregar los animales en la octava semana de edad, una semana después de su primera vacuna. Desde la entrega, hasta la novena semana (2ª vacuna tetra) el cachorro debe de permanecer en casa, aunque puede salir al jardín privado en caso de tenerlo, controlando que no enferme a causa de posibles gastroenteritis producidas por comer cosas no debidas (tierra, etc.). Es importante controlar también el estrés por el cambio de hábitat, ya que genera inmunosupresión en el cachorro de labrador retriever.  No debe salir a la calle para evitar contraer enfermedades contagiosas (ejem; parvovirosis, moquillo).Después de la revisión veterinaria y segunda vacuna, el perro debe permanecer en casa 10 días más mientras va adquiriendo  inmunidad. A partir de este momento el cachorro de Labrador Retriever empezará a salir a la calle, pero no a sitios de riesgo como, por ejemplo, parques y zonas donde habitualmente acuden otros perros. Se deben maximizar las precauciones hasta que el animal esté totalmente inmunizado, lo que suele suceder a partir del mes desde la última vacuna.

Desparasitación
Cuando salen del centro, los cachorros de Labrador están desparasitados según nuestro programa de medicina preventiva. Este programa de desparasitación, tanto externa como interna, debe continuar con las recomendaciones de su veterinario.

Displasia de cadera y codo
Tanto la displasia de cadera, como la de codo, son enfermedades del desarrollo con una base genética-hereditaria (progenitores) y otra influenciada por el medio (alimentación, el suelo que pisa el cachorro, ejercicio…).

En lo referente al componente genético, es importante exigir al criador que sus reproductores hayan sido evaluados frente a dichas enfermedades, con sus certificados oficiales.

El que podamos garantizar que los padres no tienen displasia no implica que los hijos no la vayan a desarrollar, por tanto es muy importante que desde el principio seamos conscientes de que el cachorro puede haber heredado la predisposición a padecerla y tomar las medidas necesarias para disminuir el grado.

En sus primeros mese de vida, el cachorro de Labrador Retriever no tiene desarrollada su musculatura y, por tanto, no hay nada que proteja su esqueleto.

Los factores que influyen negativamente en el desarrollo músculo-esquelético del animal son:

· Nutrición: desajuste en la cantidad a ingerir.

· Suelos resbaladizos; es importante no incentivar juegos en dichos suelos.

· Subir y bajar escaleras con mucha frecuencia.

· Ejercicio excesivo.

· Dormir en suelo duro.

· Juegos con otros perros descompensados en edad.

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